Filosofía
Mi DNA en la cocina está compuesto por elementos asiáticos, franceses y californianos, pero muestra claramente mi gran fascinación por la Nueva Cocina Nórdica.
Mi trabajo se basa en un profundo respeto a la tradición y al producto, además de análisis, mucha reflexión, y una constante exploración de la tierra y el mar en búsqueda de ingredientes autóctonos, incluyendo variedades poco conocidas o en desuso. Todo ello con la intención de plasmar en cada plato el terroir y el encanto de cada temporada en una representación fiel del tiempo y el espacio.
Al cocinar, mi objetivo es proporcionar una experiencia sensorial única y sorprender al comensal con sabores puros, vivos e intensos que destacan la exquisitez propia de los ingredientes a través de técnicas y conexiones inesperadas. Además, busco generar un efecto proustiano capaz de despertar emociones y traer a la memoria recuerdos de momentos de placer, reviviendo aquellas sensaciones íntimas que nacen al probar por primera vez una fresa silvestre, el olor al petricor, la brisa del mar o el aroma de la hierba mediterránea después de un paseo por el campo.
Empleando un proceso creativo que incluye técnicas de análisis conceptual, deconstrucción, y design thinking, así como técnicas culinarias como la fermentación y la intensificación de sabores, creo platos con un estilo sutil, de aspecto y espíritu minimalista, directo, puro, sofisticado y sin pretensiones, que sorprende al revelar complejidad y profundidad de sabores, y una conexión entre el arte y la artesanía.
Cada plato, provisto de una personalidad propia, tiene como propósito nutrir al alma y dar lugar a la imaginación llevando al comensal más allá del placer de comer. Se trata de invitarlo a relajarse, dejarse llevar y sorprender, pero también, a desafiar sus convenciones, su sentido del disfrute y su percepción de lujo.
Todos los platos mostrados en esta página forman parte de un juego que inventé durante el confinamiento, que consistía en crear platos con los ingredientes que tuviera a mano, el uso de menaje sencillo y la cámara de mi teléfono.
Luz natural. Cocina sin complicaciones y sin artilugios. ¡Sólo diversión!